lunes, 1 de noviembre de 2010

TOP 10 Canciones de Iron Maiden

Iron Maiden, supongo que a nadie hará falta que defina semejante banda porque, entre usted y yo, creo que todo Dios sabe de sobras quienes son estas leyendas del metal. Bruce, Harris, Nicko, Adrian, Murray y Janick son Iron Maiden hoy por hoy, sin olvidar la colaboración de gente como Paul "la bestia" Di' Anno, Blaze Bayley o Clive Burr. Como fan de la banda (de hecho, ¿quién no es fan de los Maiden?) he estudiado su discografía durante años y me dispongo a efectuar una lista con las canciones que a mí más me han marcado como melómano que soy. Seguramente todo fan de Maiden sabrá reconocer las canciones de la lista, a la vez que intentaré abarcar toda su trayectoria, ya que no me parece justo discriminar el trabajo de los músicos.

Obviamente, es mi opinión y si no te gusta Blaze o el trabajo de Janick a las guitarras, JÓDETE.

En mi defensa debo decir que no es fácil escoger únicamente diez canciones de este grupo que tanto ha hecho por el heavy metal y por la música en general. Sin más preámbulos, vamos al tema.

Número 10 - Mother Russia

¡Ah, los '90! Qué mala época para muchos grupos de metal salvo notables excepciones, esta década vió el nacimiento de la revolución del metal de la mano de Pantera y al mismo tiempo el acceso al mainstream por parte de muchas bandas, lo que derivaría en un odio por parte de los viejos seguidores. Sin embargo, Iron Maiden se mantuvieron alejados de todas las controversias y se dedicaron a ir a su bola, y en 1990 facturan un disco que se aleja completamente de su sonido perfeccionista mostrado en el Seventh Son Of A Seventh Son, No Prayer For The Dying muestra un intento por parte de la banda de volver a sus raíces crudas influenciadas por el punk mostradas en sus dos primeros discos con Di'Anno. Sin embargo, no posee la brillantez de sus dos primeras obras y con el tiempo ha quedado relegado a un segundo plano, sin embargo, brinda momentos muy buenos y a día de hoy sigue siendo uno de mis álbumes de los "Iron" favoritos.

El corte que representa a este disco, es ciertamente una obra maestra al cúlmen del disco, con una épica por parte de los coros y el magnífico trabajo de guitarras evocando una gran marcha imperial soviética, Dickinson se limita a entonar en forma de himno y dejando a sus compañeros todo el protagonismo. El torrente de solos por parte de Murray y Gers es ciertamente espectacular.Una pequeña joya sencilla que cierra un disco que, en si mismo, es sencillo y adictivo.


Número 9 - The Thin Line Between Love & Hate

Que los Iron Maiden de la actualidad se alejan de los tópicos del heavy metal es algo que a estas alturas todo el mundo sabe, han cambiado su sonido y su dinámica compositiva, ahora tranquilamente podemos encontrarnos monstruos de largo minutaje como el que aquí podemos presenciar. Brave New World fué el álbum que significó no sólo el regreso de Dickinson, quien había huido para emprender una interesante carrera en solitario en 1993, sino también el regreso del veterano y querido Adrian Smith. Sin embargo, a su vuelta impuso la condición de que Janick no perdiera su puesto como guitarra, por lo que Maiden pasó a tener tres guitarras. Como álbum es un gran regreso y cogió a fans y prensa musical por sorpresa, ya que estos "nuevos" Maiden contaban con un sonido más melódico y con una notoria presencia de teclados. La esencia Maiden sigue estando ahí, quizás algo más oculta, pero está. A mi gusto no supieron coordinar demasiado bien el trabajo de las tres guitarras a la vez, algo que de algún modo, se solucionó en Dance Of Death, además de que algunas canciones pecan de minutaje.

Si uno conoce mínimamente Iron Maiden, cuando uno lee en un disco una canción de largo título irremediablemente se debe pensar: "Ésto es cosa de Steve Harris". Y efectivamente, lo que aquí tenemos es una pequeña épica típicamente Harris, al estilo de To Tame A Land y tantas otras. Tiene un inicio duro, pero es sumamente majestuosa, con una melodía excelente donde se funden guitarra y voz. Atentos sobretodo a ese coro de "Heart will die, my soul will fly, and I will live forever", porque ese "forever" no es humano. Por si faltara algo más Bruce se deja la piel entonando ese "The thin line between love & hate" mientras Nicko se encarga de difuminar el tema con su batería encaminándolo a su final...orgásmico. Señores, así se cierra un disco.



Número 8 - Seventh Son Of A Seventh Son

En opinión de críticos, mayoría, fans y demás gente entendida; éste es el pico musical de los Maiden, perfecto de principio a fín, una obra maestra en el más concreto significado de la palabra. Curioso como para mí, es un álbum bueno sólamente. Quizás muchos piensen que estoy loco, pero ciertamente los teclados se me atragantan en los temas y para mí, todo es tan pomposo, medido y calculado que me agobia. Los temas son espectaculares, unas estructuras complejas y ricas en cambios y melodía, sin embargo, pese al paso del tiempo no consigo apreciar el disco.
Seventh Son Of A Seventh Son fué el último disco en el que participó el apreciado guitarrista Adrian Smith, aduciendo que el sonido de Maiden había cambiado mucho. En sí el disco es un álbum conceptual que gira en torno a una curiosa leyenda del folklore, por el cual el séptimo hijo de un séptimo hijo, de un linaje sin ninguna hija nacida (únicamente hijos varones), poseerá poderes como la adivinación o un onceavo dedo.

El tema título es uno de los temas más recordados de Maiden, y en este sentido, es otra obra maestra con sello de casa Tarradellas-Harris, ¿quién sino?. Podríamos dividirlo en tres partes; la inicial, con un gran trabajo de coros, y el sinuoso riff de guitarra heredero del Powerslave y es donde se desarrolla la lírica del tema; la segunda parte, evoca ámbientes gélidos y es un crescendo continuo marcado por el bajo y finalmente, todo culmina en una batalla de punteos, galopes y el imparable Nicko a los bombos, el ocaso del tema tampoco tiene precio.


Número 7 - Afraid To Shoot Strangers

Fear Of The Dark ha resultado, con el paso del tiempo, en un clásico en la discografía de los británicos. Puede gustarte más o menos, que disfrutes determinadas canciones y aborrezcas otras, pero a día de hoy, parece haber algo innegable; es portador del que quizás,  sea uno de los temas más emblemáticos de Maiden, Fear Of The Dark. Y ello ha contribuido en gran medida a rescatarlo de ese marginal olvido. Cuenta con el dudoso honor de ser el disco con menos canciones interpretadas en directo, de las doce incluidas únicamente han tenido su bautismo de fuego cinco de ellas...

Y lo que tenemos aquí ha devenido, con el tiempo, en uno de los temas más bellos de Iron Maiden. Por derecho propio, es la mejor canción antibelicista que ha escrito la doncella (con el permiso de The Aftermath), un camuflado reflejo de la actual, por aquel entonces, Guerra del Golfo. Uno debe rendirse ante ese Bruce calzándose las botas del soldado que parte a una guerra y que vive con miedo "a matar extraños", porque todo debería ser "olvida y perdona".  Los teclados en este tema, junto con ese meláncolico punteo forman un tenebroso tema al que únicamente sigue el simple estribillo, pero lleno de sentimiento de: Afraid To Shoot Strangers.


Número 6 - Stranger In A Strange Land

Lo que aquí tenemos es posiblemente uno de los temas más enigmáticos y bellos de Maiden. Perteneciente a ese elemento perdido llamado Somewhere In Time, el cual es un verdadero tesoro para todo fan de Iron Maiden, no sólo por su fantástica portada (llena de detallismos y parafernalia que supone una delicia para todo enteradillo de la historia de estos muchachos), sino porque el material compositivo es tan alto que merece sin dudas, la altura del clásico. Aplauso especial merece la producción del disco, en un equilibrio perfecto, el eco de las voces y el sonido de las guitarras le dan un cierto ambiente futurista basado en aquella película de Riddley Scott llamada Blade Runner. Si fuera un plato, este disco tendría su propio sabor...

Stranger In A Strange Land avanza sobre un riff sinuoso y misterioso heredero de la oscura Powerslave, como siempre el bajo de Harris cabalga de forma majestuosa en el pre-coro, Bruce sinceramente, se luce a la hora de aportar dramatismo a este tema...Porque, honestamente, el ecuador instrumental a partir del minuto tres no tiene precio, gracias a la labor de Adrian Smith que durante muchos años ha sido el sobrio ying del furioso yang de Steve Harris.

Esta canción tiene otro punto a favor en su letra, un explorador del Ártico que queda atrapado bajo el hielo y muere congelado, muchos años después encontrarían su cuerpo...Lo bueno de todo es que es una historia real...


Número 5 - Revelations

Ooh sii...me encanta Piece Of Mind. Porque posiblemente sea uno de los discos más equilibrados y melódicos que han grabado jamás Iron Maiden (ojo, cuidado con lo de melódico, no significa pop). Aquí Harris explota creativamente y nos ofrecen nueve canciones, todas ellas basadas en famosas obras de la literatura, que otorgan al disco un aire de "álbum conceptual", aunque para nada en el sentido más estricto de la palabra. La portada es una de esas que hacen historia, ese Eddie (que ha salido bastante mal parado, almenos su cerebro) liberándose de las cadenas de la ignorancia para conseguir esa "Peace Of Mind" o paz mental (¿pillan el doble sentido?)

Revelations en este sentido es un perfecto ejemplo de lo que Piece Of Mind puede ofrecer al oyente. Dickinson se inspira en poemas de Aleister Crowley para asumir por primera vez su rol de compositor en la banda, deparándonos muchos buenos temas en el futuro. La línea vocal se desplaza con suavidad por el marcado ritmo de la pieza, que se alterna con pasajes rápidos y cuyo final con ese "It is you..." que hace que a un servidor se le pongan los pelos como escarpias. Verdaderamente, lejos del chillido de "Number Of The Beast", Bruce es un cantante que también sabe emocionar al oyente...Imprescindible su escucha en el Live After Death


Número 4 - Hallowed Be Thy Name

Si con Revelations habíamos entrado en palabras mayores, aquí entramos en lo que es la inmortalidad. Nadie duda, a día de hoy, que The Number Of The Beast sea uno de los mayores álbumes de heavy metal de todos los tiempos. Sin embargo, es un disco que no ha envejecido bien y sobre el cual pesan como una losa las canciones más significativas de este disco que sepultan al resto al olvido. Run To The Hills, "Number", Children Of The Damned...y Hallowed Be Thy Name.

¿Quién no conoce todavía esta canción? Todo el mundo conoce esta historia del reo condenado a ser ahorcado a la mañana siguiente, que reflexiona en sus últimas horas de vida y aunque en un principio no teme morir, acaba clamando a ese Dios que le ha abandonado. Desde el mismo momento del inicio con ese tañir de campanas sabes que esto va a ser algo gordo. Bruce se desvive, cantando con una intensidad y sinceridad que asusta, metiéndose en el papel del condenado. Es digno de alabar la emotividad de los versos de Cause at five o'clock...They take me to the gallow's pole..., por no mencionar los gritos que claman a las mismas puertas del cielo de Hallowed Be Thy Name!. El resto de la banda simplemente se sale, atentos a la batalla de solos de Murray y Adrian...La complejidad estructural de esta canción hace que disfrutemos de unos espléndidos desarrollos instrumentales, y es que todo lo que lleva la marca Harris es signo de calidad.


Número 3 - Prowler

Definitivamente, he tenido serias dudas a la hora de abordar este puesto. Aunque sabía desde un principio que iba a estar dedicado a la magna obra de Paul Di'Anno con Iron Maiden, no sabía por cuál de sus dos discos decantarme. Por un lado estaba el soberbio debut homónimo, lleno él de canciones legendarias y que mostraban una pasión por parte de los músicos que difícilmente he vuelto a ver yo de en otro debut (probablemente el Kill 'em All de Metallica sea otro buen ejemplo); por otro, teníamos a su sucesor, Killers, quizás no tan variado musicalmente como el primero ya que son canciones que no terminaron de entrar en el primer disco, pero estamos ante una magnífica recopilación de temas donde cabría destacar "Another Life", "Killers", la inmortal "Wrathchild" o la espectacular y sinuosa instrumental "Genghis Khan"...

¿Y con cuál nos quedamos? Pues sinceramente creo que el corte inicial del debut de Iron Maiden, "Prowler", ejemplifica a la perfección la magia de esta época. Donde Iron Maiden era una banda que todavía mostraba la influencia del punk en sus composiciones crudas (y en la voz de Paul). Melodía y un riff emblemático hacen de esta canción algo memorable...

Número 2 - Powerslave

Esto ya es más serio, Powerslave supuso para Iron Maiden la llegada a la cumbre, el disco más perfecto a nivel compositivo y más arriesgado en cuanto a su propuesta. Ahí tenemos a la espectacular "Rime Of The Ancient Mariner" con sus trece orgásmicos minutos, la rápida e hipnótica "Aces High" o la propia "Powerslave"...

De entrada nos saluda con una risa inquietante hasta que empieza el espectacular riff de Adrian/Murray, majestuoso, enigmático, perfecto. Tell me why I have to be a powerslave...pregunta Bruce a lo largo de esta épica personificada en las pirámides egipcias de la portada y el propio Eddie ataviado con momia, cuyo aspecto faraónico ha resultado ser el más característico y clásico de nuestro querido monstruo. El ecuador instrumental de mitad de la canción es un preludio de lo que nos esperará años más tarde en "Stranger In A Strange Land" y como es lógico, desemboca en un solo antológico, para más tarde, volver a asaltar con ese riff machacón. Cierra esta maldición egipcia un espectacular outro de gran belleza, un gran clásico de Maiden atemporal...


Y allá vamos con el número 1. Polémico seguro, pero así son las cosas...Gracias a todos por llegar hasta aquí y pásenla bien, como diría Dross.


Número 1 - Sign Of The Cross

Mucha gente se va a enojar con este título, se van a poner a chillar o me tildarán de a saber qué insultos pueden ocurrirséle a una mente pervertida de opiniones como la de un fanboy. Y citando a mi gran sabio Platón o a Clint Eastwood: "Las opiniones son como los culos y todo el mundo tiene uno". Pero si Paul Di'Anno está entre los tres primeros puestos, es justo que Blaze merezca un hueco también, y no veo mejor forma de honrar su cuasi-década de trabajo en Iron Maiden que dándole este primer puesto...

De su llegada a Iron Maiden y su legado de dos discos se ha escrito mucho, se ha criticado mucho y se ha dicho de todo, y seguirá dando que hablar en un futuro. Pero también es cierto que muchos "fans" huyeron como las ratas cuando se hunde el barco al ver la marcha de Dickinson de la banda, y, si bien es cierto que Blaze no llega a las notas altas de Bruce o se acerca a su rango, Blaze es, en el más amplio sentido de la palabra, mejor cantante que Dickinson. Si se deja a un lado la cuestión de los chillidos, comprobamos que Blaze, moviéndose por su tono grave sabe interpretar y poner sentimiento y vida a unas canciones llenas de pesimismo y dureza como las que inundan este The X Factor, algo que a Dickinson siempre le ha costado a pesar de ser la "Air Raid Siren", por no hablar de que Blaze juega más con sus registros de voz...Podríamos decir que Blaze es la profundidad y el sentimiento, mientras que Dickinson es la "garganta de la Bestia".

Y no hay mejor canción que represente el oscuro mundo de este disco que el propio corte inicial. Desde el primer momento con sus cantos gregorianos te atrapa, y es que el ritmo magníficamente marcado por el bajo de Harris en esta canción acompaña a crear una atmósfera envolvente y mágica junto a los teclados de Michael Kenney. Con apenas letra, la canción se desarrolla sobre una espectacular marcha orquestrada, atentos a cómo evoluciona y se desarrolla la canción a partir del cuarto minuto. Profundamente melódica y espectacular. Y Blaze cumple aquí un papel soberbio, su forma de elevar ese "The Sign Of The Cross...The name of the rose" pone la piel de gallina al escucharlo, sobretodo a medida que la canción termina y se desvanece esta épica...

The X Factor es un disco inmenso, lleno de canciones tremendamente infravaloradas y atmosféricas que no tuvieron mucha continuidad en el aceptable Virtual XI. Por su calidad, por sus estructuras, por sus voces, por su perfección en conjunto, es merecedor de este puesto y nadie puede quitarle ese puesto. Ha sido interpretada con Bruce Dickinson, pero sinceramente, no llega a la profundidad que le transmitía Blaze...


Con esto termina este top. Espero que hayan disfrutado y hasta más ver.

No hay comentarios:

Publicar un comentario